Halloween: la leyenda de Jack el de la Linterna

Se acerca Halloween y es hora de ir pensando en disfraces y en cómo lo vas a celebrar, pero ¿conoces la verdadera historia de esta fiesta? Desde tu bar de copas en Sevilla te lo contamos.

Nos acercamos al ecuador de este mes y dentro de poco se llenarán los bares de copas en Sevilla de gente disfrazada de fantasmas, brujas, asesinos, zombis… y las calabazas pasarán a formar parte de la decoración de nuestras casas. Si aún no tienes tu disfraz, ya debes ir pensándolo. En nuestro bar de copas en Sevilla celebraremos Halloween como todas las fiestas, por todo lo alto, pero, mientras llega la fecha, aprovechamos para contarte la leyenda de las calabazas de Halloween. 

El origen de las calabazas de Halloween viene de una leyenda de origen celta (entre Irlanda y Escocia) sobre un hombre al que llamaban Jack El Tacaño, un granjero que era conocido por mentir y engañar a vecinos y amigos. Esta actitud hizo que se creara muchas enemistades y una mala reputación, que le hizo rivalizar con el mismo demonio.

Cuenta la leyenda que, el Diablo, al enterarse de esto, fue a comprobar si verdaderamente Jack era un rival malvado de tal calibre. Se disfrazó el Diablo de ciudadano normal y fue al pueblo a conocer a Jack El Tacaño. Se pusieron a beber juntos durante largo rato y, al comprobar que se trataba de una persona verdaderamente malvada, el demonio le desveló su identidad a Jack. Cuando Lucifer le dijo que venía a llevárselo para pagar por sus pecados, Jack le pidió una ronda más juntos como última voluntad. El Diablo se lo concedió pero al ir a pagar ninguno de los dos tenía dinero, así que Jack retó a Lucifer a convertirse en una moneda para pagar la ronda y demostrar sus poderes. Satanás lo hizo, pero en lugar de pagar con la moneda Jack la metió en su bolsillo, donde llevaba un crucifijo de plata. Incapaz de salir de allí, el Diablo ordenó al granjero que le dejara libre, pero Jack no lo haría a menos que prometiera volver al infierno para no molestarle durante un año. ¿Sorprendido con Jack? No olvides pasarte por nuestro bar de copas en Sevilla para celebrar Halloween. 

Cuando el Diablo volvió al año siguiente para llevarse a Jack, éste volvió a hacerle una nueva jugarreta y pactaron que el demonio no volvería a molestarlo más hasta dentro de 10 años. Antes de que se cumplieran esos 10 años, el granjero murió y fue a las puertas del cielo, donde no le dejaron entrar por ser tan malo y lo mandaron al infierno. Allí, el Diablo ajustó cuentas con él: tampoco lo dejó entrar en el infierno y lo condenó a deambular por los caminos del bien y del mal con un nabo hueco con un carbón ardiendo dentro como única luz que guiara su eterno vagar. Con el paso del tiempo, Jack el Tacaño fue conocido como Jack el de la Linterna. Esta es la razón de usar nabos y más tarde calabazas, al ser más grandes y fáciles de tallar, para alumbrar el camino a los difuntos en Halloween, y también el motivo de decorar las casas con estas figuras para evitar que Jack llamara a la puerta de las casas y proponer Truco o trato.

Ahora que ya conoces la historia de las calabazas, te esperamos en nuestro bar de copas en Sevilla para que nos sorprendas con tu disfraz de Halloween.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *